jueves, 09 septiembre 2010 13:07:53
Thate
El nuevo local de ‘La Moderna’ se ubica en Colón de Larreátegui.
La otra embajada alemana
Autor: GESTION
Edición: 42
Publicado el 16/07/2009 0:00:00
Ya en 1918 Hermann Thate llega a Bilbao. Nacido cerca de Halle, ciudad del este de Alemania, abandona su localidad natal y recorre media Europa para recalar en la capital  vizcaína. Tras varios años trabajando como charcutero y constatar la presencia de una nutrida colonia alemana en la villa abre, primero en la calle Hurtado de Amézaga y luego en Astarloa, la charcutería alemana La Moderna, en el año 1932.

Tras la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, y vivir durante estas contiendas años duros, su hijo Alfonso, ya al frente del negocio, será quien convierta el establecimiento en todo un clásico en Bilbao y cuando fallece, sus cuatro hijos, ya la tercera generación, deciden continuar con la tradición charcutera. La clave de su éxito: la fabricación de sus propios productos y su posterior venta. Desde 1932 la familia continúa con la elaboración artesana y diaria de sus embutidos, entre los que se pueden encontrar salchichas blancas de cóctel, salchichas con curry, cabeza de jabalí, un amplio surtido de vinos, salsas, aceites y vinagres y una gran variedad de productos alemanes.

Pero no sólo la calidad de su género les ha valido para ganarse el título de ‘embajadores alemanes en Euskadi’. Enrique, Hermann, Alfredo y Carmen han sido arriesgados y, además de la charcutería y el obrador donde fabrican su producción cuentan con otra charcutería en Las Arenas y dos restaurantes alemanes, uno en la Plaza del Ensanche de Bilbao y otro en Barakaldo. Asimismo, hace unos meses la antigua charcutería de la calle Astarlos, tras 77 años de historia, cerró sus puertas para dar paso a un nuevo establecimiento en el número 20 de la calle Colón de Larreátegui, más amplio y cómodo pero sin perder el encanto y el magnífico trato al cliente. Los hermanos Thate cuentan, además, con 20 personas a su cargo repartidas entre todas las actividades.

Todas estas apuestas han logrado incrementar el negocio familiar y ser un icono alemán en Euskadi. Por ejemplo, es normal que los bilbaínos incluyan en su menú diario productos alemanes como pastel de carne o salchichas, algo que sería curioso en otras ciudades fuera del territorio alemán.

“Somos gente muy sencilla y muy trabajadora y gracias a nuestro entusiasmo hemos conseguido lograr que marche bien. Pero somos la referencia alemana histórica en Bilbao porque hacemos lo que nos gusta” explica Enrique Thate. Y es que los hermanos realizan multitud de actividades que consiguen estrechar los lazos entre el país germano y Euskadi. El Biergarten-Txarriduna, que instalaron en la plaza del Ensanche durante las fiestas de Bilbao de los años 1992 a 1999, las diferentes Oktoberfest que han organizado en distintos emplazamientos de Bilbao y otras localidades durante los últimos seis años, catas de cerveza, o la fundación de la Peña alemana del Athletic Club Müller-Dani en el restaurante Ein Prosit Bilbao, son algunos ejemplos. “No son labores de marketing propiamente dichas, aunque todo viene bien para el negocio, claro. Nos gustan estas iniciativas porque constatamos que a clientes y amigos les encantan y porque nos dan muchas satisfacciones. Es como si fueran una segunda misión” resalta Enrique.

Pronto se inmiscuirán en otra hazaña, la vuelta del mítico ‘salchichauto’ a la ciudad. La furgoneta venderá perritos calientes recorriendo las calles en la Aste Nagusia para probar y otear su éxito. Si funciona, volverá a ser habitual su estampa por Bilbao. Eso sí, contará con un diseño más moderno e innovador y cambiará el color verde por el rojo.