jueves, 09 septiembre 2010 13:37:02
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Kutxa y Tekniker-IK4 desarrollan un robot de asistencia personal
Publicado el 17/03/2010 19:05:53

El proyecto kTbot, que durará dos años y tiene un presupuesto de más de medio millón de euros, pretende situar a Gipzukoa a la vanguardia de la investigación en robótica asistencial. El prototipo de robot contará con funcionalidades avanzadas de aplicación en el hogar, oficinas, hospitales o museos.

La robótica al servicio de las personas es una disciplina con enorme potencial de desarrollo para los próximos años, y Gipuzkoa quiere situarse a la vanguardia de esta tecnología emergente. Para ello, Tekniker-IK4 desarrollará, con la aportación económica de la Obra Social de Kutxa, un nuevo robot de servicio que ponga a disposición de las personas las últimas tecnologías en esta materia. El nuevo robot será móvil, autónomo y con una serie de funcionalidades avanzadas especialmente enfocadas a la asistencia en entornos interiores, lo que permitirá su aplicación al hogar, oficina, hospital, residencia o museo.

El proyecto, denominado kTbot, culminará en dos años con un prototipo que supondrá un hito importante en el desarrollo de este tipo de tecnología,  posicionando a Gipuzkoa como referente en un campo emergente con un importante potencial de desarrollo y permitirá, a futuro, la transferencia de este tipo de tecnología al tejido industrial. Para ello, serán claves el know-how de Tekniker-IK4 en el ámbito de la automatización y la robótica y la ayuda económica de la Obra Social de Kutxa, que aporta al proyecto 540.000 euros.

La robótica asistencial está convirtiéndose en una alternativa de futuro eficaz para hacer frente a las necesidades humanas en diferentes contextos, como el apoyo a personas dependientes por causas de edad o salud, así como con fines profesionales, recreativos, o en cualquier otro servicio útil para el bienestar de las personas.  

El resultado del proyecto kTbot será un robot asistencial íntegramente “made in Gipuzkoa” que incorporará funcionalidades como movilidad autónoma, interacción con los humanos a través de voz e imágenes o reconocimiento de personas, para lo que será necesario investigar en diferentes aspectos tecnológicos, como el desarrollo mecatrónico, la integración de sensores y el aprendizaje automático.

En una primera fase, el prototipo será un demostrador que permitirá difundir de manera didáctica (en lugares como el KutxaEspacio de la Ciencia de Donostia) el potencial de la robótica de servicios, pero también será un ente “vivo”, ya que al ser escalable permitirá incorporar más funcionalidades que las inicialmente previstas.

El proceso de adquisición de nueva tecnología y consolidación de la ya existente que implica el proyecto abrirá además la posibilidad de impulsar nuevas actividades empresariales en Gipuzkoa en un mercado de gran potencial futuro.

12 millones de robots en el mundo
Los últimos datos de la International Federation of Robotics (IFR) avalan el recorrido de la robótica de servicios para los próximos años. Su informe WorldRobotics destaca que, hasta finales de 2007, se habían vendido en el mundo 49.000 robots de servicio para uso industrial y más de 5 millones para uso personal (doméstico y entretenimiento). Se estima que en el periodo entre 2008 y 2011 se están vendiendo a nivel mundial 54.000 nuevos robots de servicio de uso profesional y nada menos que 12 millones de robots para uso personal.

A esto se añade el gran desarrollo que están experimentando estos años los robots de servicios para aplicaciones y estudios científicos, que todavía se encuentran en fase de prototipo y aún no se pueden adquirir comercialmente.

Los países más avanzados en el área de robótica de servicios son Estados Unidos, Japón y Corea, mientras que en Europa éste es todavía un ámbito poco desarrollado. En todo el mundo, a finales de 2006 estaban identificadas unas 200 empresas fabricantes o desarrolladoras de robots de servicios.

Tekniker-IK4, referente en robótica
El proyecto kTbot busca precisamente colocar a Gipuzkoa en las posiciones de vanguardia en este ámbito, respaldado por el aval de Tekniker-IK4 de más de 25 años de I+D+i en el área de la automatización y la robótica industrial. La línea de robótica asistencial, orientada a las personas, se empezó a fraguar en el centro tecnológico en 2005 a través del proyecto NOA, una silla de altas prestaciones que también contó con la financiación de la Obra Social de Kutxa. Desde entonces, el centro tecnológico eibarrés sitúa la robótica de servicios como parte de las líneas de trabajo identificadas como estratégicas.